Los disfraces siempre alegran tanto a mayores como a niños. Febrero se convierte en un mes muy especial, lleno de color y de diversión. Las telas más buscadas son las lycras y las telas elásticas, ya que permiten mayor movilidad y disfrutar de más horas de baile al son de las coplas carnavaleras. Tanto locales como foráneos se desplazan a los lugares más icónicos de las ciudades para preparar dicho acontecimiento y convertir ese mes en una bonita convivencia.
Muchos son los disfraces que desfilan, aunque algunos son muy originales y todos los años aparecen. Es muy recurrente ver disfraces de curas y monjes o enfermeros y médicos, puesto que son los más demandados por el público adulto. Sin embargo, los más pequeños se decantan por el mundo animado o por los animales. Las modas siempre van cambiando, dejando volar la imaginación de cada uno, pero la originalidad siempre está presente.
