En cualquier catering para bodas sus profesionales son perfectamente conscientes de que uno de los principales problemas a los que se enfrentan los novios es a tener que decidir si en sus menús van a poner carne o pescado. En ese caso, los encargados del servicio lo que hacen es indicarles una serie de datos, como los que presentamos a continuación, para que así puedan acabar tomando una postura:
La carne es más difícil de digerir que el pescado, por lo que para una cena es más apropiado el segundo.
El lugar donde se vaya a celebrar el enlace debe ser tenido en cuenta a la hora de decidir. Y es que hay ciudades o comunidades que son afamadas por las carnes y otras costeras que, como es lógico, cuentan con marisco y pescados de calidad. En ese caso, lo mejor es apostar por los productos locales.
